El Arte en la Historia

Para entrar ya definitivamente en la Historia del Arte, voy  a citar recurrentemente a un autor que me ha fascinado en su planteamiento sobre el arte, el artista y las obras de arte a través del tiempo.
Este autor es Elie Fauré.  Llegaron a mis manos unos pequeños libritos, 5 en total, escritos por Faure que son una joyita en cuanto a lo poético y bello con que el autor se refiere a la historia del arte.  Me permitiré citarlo y así difundir la maravilla de su palabra y el amor con que hace sus planteamientos.  Es la manera, creo yo, en que deberíamos enfocar la belleza de existir y de ser hombres;  del porqué vivimos y donde está la razón verdadera de que nos topemos a cada minuto y en cada etapa de la historia, con grandes artistas, grandes civilizaciones que nos dejaron un legado monumental,  que nos enorgullece y que no podemos dejar de admirar.
Según las palabras de Elie Faure, el arte no es casual, el arte es la vida misma y los artistas son los designados a comunicar y a expresar lo que sucede y la visión de éstos es indispensable en el camino que nos queda por recorrer.
En la introducción de su primer libro, de estos que menciono, "La Historia del Arte" Faure habla de su visión con respecto a lo que es el arte:

"El arte, que expresa la vida, es misterioso como ella y, como ella, escapa a toda fórmula. Sin embargo, dado que se mezcla en todos los momentos de nuestra existencia habitual, para ensalzar los aspectos por sus formas más elevadas o para deshonrarlos por las más bajas, la necesidad de definirlo nos acucia.  Sea cual fuere nuestra repugnancia a realizar el esfuerzo de escuchar y mirar, nos es imposible no oír o no ver, nos es imposible renunciar totalmente a formarnos una opinión cualquiera acerca del mundo de las apariencias, cuyo sentido tiene precisamente la misión de revelarnos el arte."

Fauré plantea que estudiosos como los biólogos, los metafísicos, los historiadores, los moralistas, todos ellos que estudian el secreto de los orígenes de la vida,  se ven inducidos finalmente a investigar el por qué de que nos reconozcamos en las obras que la manifiestan.  Pero todos ellos nos obligan a encerrar nuestra visión dentro de los límites estrechos de las ciencias, como la biología, la moral, la metafísica y la historia.  Según Fauré, el sentimiento de la belleza es solidario de todas estas cosas a la vez,  y las domina uniéndolas a toda nuestra acción humana, que  es intrínseca del ser humano.
Explica con estas hermosas palabras:   

" Unicamente escuchando al corazón, se puede hablar de arte sin disminuírlo.  Todos llevamos en nosotros una parte de verdad, pero nosotros mismos la ignoraremos si no experimentmos el apasionado anhelo de buscarla, ni sentimos ningún deseo de decirla. Quien deja resonar en su interior las voces divinas es el único que sabe respetar el misterio de la obra, de la que ha extraído la necesidad de hacer compartir su emoción a los demás hombres."

Entiendo y concuerdo entonces, lo que  este autor quiere decirnos:   "nuestro propio destino se encuentra ligado a los actos de los que nos precedieron en el camino y en la estructura misma de la tierra en que hemos nacido."  No podemos hacer caso omiso o mirar de manera anecdótica en el sentido casual, las obras artísticas que hemos encontrado al llegar a este mundo, que nos han dejado nuestros antecesores, grandes civilizaciones que si existieron y que queda mas que manifiesto ese hecho observándolas, obras monumentales y maravillosas que han permanecido en el tiempo, para enseñarnos y asegurarnos que ellos estuvieron aqui, y que  son un legado, son  manifestaciones de las que debemos aprender para seguir adelante con nuestra propia civilizacion. He ahí la importancia de su permanencia.

Algunos e¡emplos:


Los murales de Pompeya, corresponden al año 1 a.C.  legados en la ciudad de Pompeya, Italia, que luego fue destruída por el volcán Vesubio (año 79 d.C.


  



Las pirámides de Egipto, pirámides de Giza, construídas por los faraones Kefrén, Keops y Micerinos en el período de Egipto llamado Imperio antiguo.



El coliseo romano o Anfiteatro Flavio, construído el año 1 en medio de la ciudad de Roma.


  La gran muralla china, construída en el siglo V a.C. y reconstruída en el siglo XVI d.C.




"El arte resume la vida", comenta Fauré otorgándole al arte una vida propia y anterior al ser humano, afirmando que éste penetra en nosotros y determina las pasiones y las voluntades de los hombres que el definió.
Se establecen puentes de enlace entre cada civilización, entre cada artista que le toca ser el portavoz de sus sentidos frente al descubrimiento de la belleza.

"El arte es nuestro lenguaje, y sólo el, el que asume y retiene la apariencia de lo que, a nuestro alrededor, impresiona de modo inmediato a nuestros sentidos. No le pediríamos al arte que nos enseñara la historia si no fuese más que un reflejo de las sociedades que pasan con las sombras de las nubes sobre el suelo.  Pero es que él nos relata al hombre, y al universo a través de él.  Sobrevive al instante, ensancha el ámbito de toda duración y la extensión del universo.  Fija la eternidad movediza en su forma momentánea".

Podríamos decir, que el arte es el denominador común de nuestros sentidos, ya que tenemos la oportunidad de captar la belleza a través de ellos, y  haciendo eco con lo que el arte despierta en nosotros lo transmitimos a los demás por el entusiasmo que nos despierta a veces sin darnos cuenta. Para Faure "el arte es la llamada a la comunión de los hombres", y es el artista el encargado de hacerlo evidente y cuidar con alturas de mira su permanencia y su buen entendimiento para que haya una comunión verdadera y se logre una transmisión de algo positivo y bello entre los hombres.

Toda esta visión del arte es encantadora pero una tarea difícil, como difícil es para un artista explicar lo que siente al realizar una obra.  Es un llamado que al mismo tiempo que te despierta, te obliga a gritar y decir lo que descubriste o lo que escuchaste sin darte un descanso hasta que consigues encontrar el lenguaje para comunicarlo como te fue ordenado...  He ahi que el artista es un personaje que no se encuentra ni se ubica en ningún lugar determinado.  Por que es una voz, es la voz que todos quieren escuchar y entender, porque aúna los sentimientos de un gran grupo de seres humanos.   Tiene que actuar entonces, con un criterio común, dejándose a si mismo de lado, utilizándose como una herramienta que repite ese eco que llega de generación en generación.. por eso es importante que cada persona conozca y reconozca en su interior esa voz que siempre está presente.. que es común a todos..

Sobre el papel del artista, Fauré se expresa de manera muy categórica y nos dice:

"Si algunos de nosotros escuchan solitarios esta llamada, en momentos de incomprensión y de abatimiento general, es porque ellos representan, en tales momentos, el esfuerzo idealizado que reavivará el adormecido heroísmo de las multitudes.  Se ha dicho que el artista se basta a sí mismo.  No es cierto.  El artista que afirme tal cosa es víctima de un orgullo reprobable.  el artista que lo cree, no es un artista.  Si no hubiese tenido necesidad del más universal de nuestros lenguajes, el artista no lo hubiera creado.  En una isla desierta, cavaría la tierra para hacer crecer en ella su pan.  Nadie necesita en mayor medida que el artista de la presencia y la aprobación de los hombres.  Habla porque los siente a su alrededor y en la esperanza, con frecuencia decepcionada y jamás desanimada, de que acabarán por entenderlo.  Su función consiste en proyectar su ser, en dar cuanto le es posible de su vida a las demás vidas, en pedir a todas las vidas que le entreguen el máximo de ellas y en realizar con ellas, mediante una colaboración oscura y magnífica, una armonía tanto más emocionante cuanto mayor sea el número de otras vidas que en ella vengan a participar.  El artista, a quien los hombres entregan todo, les devuelve cuanto de ellos ha tomado."

A medida que voy citando a Faure, me doy cuenta cuán obsoletas podrían quedar estas magníficas palabras en estos tiempos en que efectivamente la tecnología y la fríaldad han reemplazado la calidez que nos ofrece este párrafo, en que ensalza al hombre por sobre la materia, en que el hombre está disminuido como tal ante tanta "cosa" que nos rodea.  Pienso que cada vez nos es más difícil penetrar en nuestro interior y encontrar esa belleza que nos mantiene permanentemente inquietos y despiertos a ser lo que somos, no sólo por la cantidad de obstáculos que encontramos en ese arduo camino, sino porque hemos reemplazado nuestro ser y hemos evolucionado de tal manera (aún espero que esto no sea asi), que reconocernos a nosotros mismos divagando a tales profundidades nos avergüenza y nos hace sentir ridículos, y negamos por lo tanto que hallamos sido alguna vez, a través de nuestros antecesores,  portadores de algo tan intangible, que casi ya no existe ante nuestros sentidos.


Es por esto que es imprescindible seguir a nuestros antecesores.  No perderlos nunca de vista. Sus legados son para nuestras vidas como luces que nos favorecen al otorgárle nuevamente el poder de la vida a los seres humanos.   El ser llamado a compartir y a revelar la belleza no es una tarea fácil. Es un compromiso de vida, y una entrega de la propia vida para la vida de los demás.

Continúo citando a Fauré.

"Nada nos conmueve fuera de lo que nos sucede o pueda sucedernos.  El artista forma pare de nuestra esencia.  Tiene tras sí las mismas profundidades de humanidad entusiasta o miserable, tiene a su alrededor la misma naturaleza secreta que ensancha cada uno de sus pasos. El artista es la muchedumbre a la que pertenecemos todos, que nos define a todos con nuestro consentimiento o a pesar de nuestra resitencia.  No posee el poder de recoger las piedras de la casa que nos construye, a riesgo de romperse el pecho y destrozarse las manos, por caminos disntintos a los que seguimos junto a él.  Es menester que sufra con lo mismo que causa nuestro sufrimiento, y que le hagamos sufrir.  Es menester que sienta nuestras alegrías y que él reciba sus alegrías de nosotros.  Es menester que viva nuestros duelos y nuestras victorias interiores, incluso cuando nosotros no lo percibimos."

Asi como el arte está en el mundo de las sensaciones y de las formas, por lo tanto es el medio que está a nuestro alcance para dominar y entender lo que tenemos en frente, el artista es el instrumento por el cual el arte se vale.   Pero no tiene la libertad de actuar por sí solo, el artista escribe la historia con sus obras, y no puede sentir y dominar su medio sino a condición de tomarlo como elemento de creación.  Toda imagen, en el fondo, es un resumen simbólico de la idea que se forja el artista del ilimitado mundo de las sensaciones y de las formas, una expresión de su deseo de hacer que en ese mundo reine el orden que acertó a descubrir en él.

Con el  arte y a través del artista  realizamos nuestros deseos y nuestras ideas,  el arte emanado de la humanidad, reveló a la humanidad su propia inteligencia.
 
La connotación de arte es para Fauré, lo que también presentimos algunos;  es el que inicia realidades más profundas en la búsqueda de una armonía colectiva en un trabajo realizado por todos, cada uno en el papel que puede realizar y que le corresponde. El arte ha sido, desde sus más modestos orígenes, la realización de los presentimientos de algunos, respondiendo a los deseos y necesidades de todos.  Pero no es una tarea ajena ni tan difícil de realizar.  Nace de nuestros sentimientos que se asocian con nuestras experiencias para la conquista de nosotros mismos, que siempre está a medio camino.. Es algo infinitamente mas grande, desde luego, de lo que se imaginan los que no lo comprenden; más práctico quizá de lo que se imaginan muchos de los que experimentan la fuerza de su acción.

Me encuentro ahora, junto a Fauré, enfrascada en una forma filosófica de mirar el arte.  Pero es inevitable, ya que necesitamos responder a esa inquietud que se presenta cuando hablamos de arte.  Porque no es justificar su necesidad el demostrar que ahora en estos tiempos también y con mayor razón queremos encontrar nuestra esencia.  Y esa esencia se manifiesta y se ha manifestado siempre, en las obras que han realizado nuestros antepasados y van a ser los monumentos que encontrarán en el futuro los que han de venir, monumentos realizados también por nuestros artistas, que van a mostrar, si es que hay algún interés en descifrar lo que dejemos, lo que nosotros eramos y lo que resaltaba en los sentimientos de los hombres de los siglos XX y XXI.  Y la belleza va a estar presente, porque los que la volvieron forma, fueron nuestras ideas las que usaron, porque la idea no tiene otra misión que definir la forma, y la forma se entrega a la idea para que ésta la moldee y con las manos del artista.

Como el amor es el misterio más grande que rodea al ser humano, y tiene una estrecha relación con el arte, para mi son lo  mismo, con el verdadero arte, Faure también refiere un espacio de su introducción al amor:

"Todo ser, incluso el más bajo de la escala viviente, encierra en sí, al menos una vez en el transcurso de su aventura terrestre, cuando ama, toda la poesía del mundo.   Y al que damos el nombre de artista es a aquel, de entre todos los seres, que ante la vida universal, mantiene el estado de amor en el corazón."  

La voz del que llama, la voz del amor es la forma bella que nos hace reconocernos.  Revela al hombre la belleza de la mujer, y a la mujer la belleza del hombre, con el fin de eternizar nuestra especie.

Elie Faure nos deja ver su sensibilidad, y su forma generosa de querer compartirnos lo que él ha descubierto y lo que quiere transmitirnos al escribir así la historia del arte. Por esto tomaré su mano y serán sus palabras las que den una forma bella a esta visión.  Las casualidades no existen, y estos libritos  llegaron a mis manos porque eran muy necesarios para mi,  porque me aseguran en mis inseguridades, porque puedo estar tranquila cuando me recuesto en la berma cansada de caminar por la vida;  porque sé que no soy la única que se ensueña con este tema, y porque se que no soy la única que anhela que la belleza sea la que nos guíe.  Se mire como se mire, con la visión perfeccionista de los griegos y de Leonardo, o con la visión más relajada y más permisiva de los post impresionistas;  con la visión exaltada y sufrida de los expresionistas o con la visión mágica y onírica quizá frívola de Dalí y los surrealistas; el arte nos ha enseñado que es el único que nos lleva en un paseo alegórico por nuestro interior y nos hace gozar de la belleza de la que aún no estamos convencidos y que todos añoramos.

Lo que dicen los artistas
 
“Me remonto a la Antiguedad más lejana. Deseo unir otra vez el pasado al presente, renovar el recuerdo, pasar juicio sobre él y, finalmente, transformarlo en una imagen completa. Los hombres se guían por símbolos. Es cosa muy distinta que las mentiras.”  
Auguste Rodin 


“Si la verdad tiene que morir, mi Balzac será hecho pedazos por las generaciones futuras. Pero si la verdad es imperecedera, profetizo que mi escultura hará su camino. Esta obra, sobre la que se burló todo el mundo y que fue ridiculizada por todos los medios, ya que no era posible destruirla, forma el núcleo de mi vida, el eje de mi estética. Desde el día que la concebí soy otra persona.”
 Auguste Rodin

"La belleza perece en la vida pero es inmortal en el arte."
Leonardo Da Vinci

"Donde hay más sensibilidad, allí es más fuerte el martirio. "
Leonardo Da Vinci 


"He ofendido a Dios y a la humanidad porque mi trabajo no tuvo la calidad que debía haber tenido."

Leonardo Da Vinci 


"Cuánta belleza en el arte, con tal de poder retener lo que se ha visto. No se está nunca entonces sin trabajo ni verdaderametne solitario, jamás solo."
Vincent Van Gogh

"Un arte que no se basa en el sentimiento no es arte."
Paul Cézanne

"Dime, oh Dios, si mis ojos, realmente, la fiel verdad de la belleza miran; o si es que la belleza está en mi mente, y mis ojos la ven doquier que giran"
Miguel Angel Buonarotti

"Un artista es una ventana, muestra lo que está detrás de las cuatro paredes, es como el cuadro que cuelga un preso para poder huir. Tal vez por esto pinto, intento aniquilar los muros con la idea de que alguien cautivo o afligido pueda volar. Nunca me ha interesado el reconocimiento y muchas veces he dicho que prefiero trabajar como artista póstumo. En Chile me quieren convertir en Gabriela Mistral y en muchas partes del mundo pretenden volverme un pintor famoso, petrificado; desean que mi imaginación se congele y que repita fórmulas o realice cuadros que la crítica pueda comprender; por eso siempre me distancio. "
 Roberto Matta

"He comenzado a desconfiar de mi obra desde cuando la empezaron a poner en las enciclopedias. Los museos generalmente cuelgan el arte domesticado, domeñado. Es triste ver amaestrada una obra que fue libre, observar al halcón regresando al brazo posándose sobre el guante de cuero de su amaestrador. No quiero figurar en la historia artística, ni en el mismo arte, sólo pretendo acostarme en la hierba para mirar las estrellas. Yo siempre he hablado de la libertad de la conciencia, de la sabiduría... Los profesores tratan de interpretarme, pretenden saber qué busco con mi pintura, pero lo único que quiero es ser parte de la mirada de algún extraviado, de alguien que se siente más solo que Adán..."
Roberto Matta 





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