La belleza de lo natural

Abajo, en el mapa del mundo, en latinoamérica, en Chile, al sur de Chile... en la región de Los Lagos, se encuentra Panitao. A 20 minutos de Puerto Montt, a una hora de Calbuco... está este pueblo, vasto en su naturaleza, poblado por gente maravillosa, me tocó, y llegué hasta aqui para deleitar mis ojos con tanta belleza natural. No es algo obvio, es quizá la verdad. Es lo que recibimos, es como recibimos nuestro mundo, o mejor dicho, es como el nos recibió.. limpio, puro y bello. Aún hay rincones que podemos disfrutar, nos esperan y se nos ofrecen con la dicha de por fin poder cumpllir su misión. Deleitarnos con su belleza, alimentarnos y mimarnos con sus frutos.




Es verdad que en la ciudad, donde se ha cementado la mayoría de la tierra, uno se vuelve ciego y esto va en desmedro de una vida plena que pertenece realmente a la naturaleza. No hay que confundir la maravilla de los inventos y adelantos humanos, con ir borrando de nuestra vista lo que ésta necesita para vivir con una visión más amplia. No se crea que tener frente a nuestros ojos una bella vista natural no nos nutre, o no sirve para nada, al contrario ese es nuestro paisaje, ese es nuestro alimento como seres humanos. Entonces me pregunto, ¿Porqué vivir encerrados por 4 paredes y de repente buscar desesperadamente un rincón natural para nutrirse... porqué no vivir en la naturaleza, y de repente encerrarse para digerir y proyectar lo bello que hemos percibido?
Es increíble, pero llegué acá tan contaminada de la vorágine cidadina, que al principio me sentía culpable de estar largo rato mirando el paisaje o caminando y explorando, era como pérdida de tiempo, como si estuviera de vacaciones, pero no eran vacaciones, asi es que tenía que correr a hacer algo, para no sentirme inútil... Noo, ya llevo un año y medio acá, y todavía siento esa culpa, sobretodo cuando pienso en mis amigos y familiares que están en Santiago corriendo para todos lados para tener con qué sobrevivir. Pero ya he aprendido a gozar y como artista a absorver como esponja mis percepciones y sensaciones para poder transmitirlas al resto... Pinto, saco fotos, ahora tomé unas lanas artesanales que me sobraron de mi última creación, e improvisé un telar desde el techo al suelo, en mi linda pieza y estoy tratando de plasmar un paisale lindo que veo desde mi ventana... entrelazando lanas de colores.. pensando todo el rato en ser un buen nexo, entre la naturaleza y los que vean lo que hago.

Entonces decidí tratar de explicarlo. Lo que quiero decir hace rato, es que cada vez me convenzo más de la necesidad de la belleza en nuestras vidas, pero la belleza de lo natural que penetra en nuestros cuerpos y nos hace continuar...

Pucha, dejen todo, eso no es.. así no es. La verdad de una buena salud mental, la verdad de una vida de felicidad, de tranquilidad..


Cambios

Por motivos ajenos a mi voluntad, y muy desagradables, a principios del año 2012, tuve que abandonar Panitao.  Todo mi sueño creativo en ese lugar se vino abajo y me dolió mucho.  Quizás ese  maravilloso lugar no era para mi, ...quizás. 
Así es que tomé a mis hijos, camas y petacas, telares, lanas, pinceles, telas y todo lo que alcancé a tomar y me fui.
Pero a los cambios no hay que temerle, siempre son para mejor,  y si hay dolor, hay aprendizaje y crecimiento, la luz no nos abandona y vuelve a brillar y volvemos a tenerla, a pesar de que haya personas y circunstancias que traten de opacarla.

PELLUCO

Mi hermano y mi madre vivían en la localidad de Pelluco, así es que llegué en calidad de bulto,  muy doloridaa este lugar.  Pelluco es una localidad balneario de Chile situada a 4 km. al este de Puerto Montt, al otro lado de Panitao.
Allí comencé mi proceso de recuperación.  Pelluco me acogió con su belleza, su playa, sus rocas, el mar calmo y colorido del seno de Reloncaví.  Distinto paisaje, distinto aire e ideal para poder trazar nuevas líneas, y nuevos proyectos.  Mi idea es quedarme en el sur de Chile y gozar de esta belleza abismante. 

Talleres

Retomé la pintura, y la fertilidad del dolor me motivaron en mi inspiración, y conseguí pega realizando talleres de pintura en la Fundación Colabora de la FACH.   Todo un descubrimiento y aprendizaje más para mi, yo diría que para mis alumnas.

Este año, 2013 se me presenta lleno de pegas creativas y pictóricas y sigo adelante muy feliz de poder entregar mis conocimientos y seguir pintando.






El Arte en Roma

-->“Desde sus orígenes, Roma permanece siempre igual a sí misma. Desvía en su provecho las fuentes morales del mundo antiguo, igual que desvía las aguas de los montes para traerlas hasta su recinto. Una vez apresado el manantial, su avidez lo agota pronto, y ha de ir más lejos a fin de procurarse otro. Desde comienzos del siglo lll, Etruria, triturada por Roma, cimienta con su sangre y sus nervios, a la vez que con la sangre y los nervios de los latinos y sabinos, el bloque en que Roma tiene que apoyarse para, en un colosal esfuerzo, esparcirse por el mundo en círculos concéntricos.“ 
Elie Fauré 
Roma fue un pueblo de labradores, de comerciantes, de guerreros. Los romanos mostraron mayor interés por las cosas prácticas y sus obras artísticas llevan siempre un sello utilitario. Pueblo dominante, fundador de un vasto imperio, el romano tuvo por preocupación fundamental mantener el dominio sobre los territorios colonizados, para lo cual movilizó poderosos ejércitos, dio vida a un denso cuerpo de leyes que apretó los lazos entre la metrópoli y las provincias, y desarrolló una gigantesca labor constructiva con un variado repertorio de formas arquitectónicas perfectamente adaptadas a sus fines. 
El arte romano no es sólo el arte de los emperadores, senadores y patricios, sino también el de todos los habitantes del vasto imperio romano, incluyendo a la clase media de los hombres de negocios, los libertos o plebeyos, esclavos y legionarios de Italia y sus provincias. Curiosamente, a pesar de que subsisten una gran cantidad de ejemplos escultóricos, pictóricos, arquitectónicos y decorativos, conocemos pocos nombres de sus artistas y arquitectos. En general los monumentos romanos se realizaron para glorificar a sus mecenas más que para expresar la sensibilidad artística de sus creadores. 
Ocuparon todas las tierras que rodean la cuenca mediterránea además de otros territorios más alejados (como gran parte de Inglaterra) y hablar de su arte es muy complejo ya que no se refiere sólo a sus manifestaciones propias sino a aquellas que asimilaron (y en asimilar los romanos eran muy expertos) entre las que destaca la cultura helenística con la que se entremezclan. 
Roma fue un imperio conquistador que supo emplear las creaciones de los pueblos a los que sometió. Rescató la belleza de la obra griega en sus esculturas, ya que gracias a que ellos la copiaron podemos gozar ahora de las obras del período final de Grecia, en su estilo helenístico. Heredó la creación arquitectónica de los etruscos, desarrollando la construcción de sus edificios y templos sobre altos podios, y utilizó también el arco etrusco agregando su propia creación la elaboración de la bóveda. 
Su carácter variado y flexible en ciertos aspectos lo acerca más al arte moderno; así, su influencia en el arte de la Edad Media y del Renacimiento fue notable. Sus mayores logros los presenta en el desarrollo de la arquitectura; por ello, el dibujo y la pintura la realizaban a servicio de esta, predominando los murales. Los temas eran asuntos bélicos, eróticos, leyendas heroicas, paisajes, marinas, naturaleza muerta y el retrato. 
Es así como todo su arte gira en torno a la grandiosidad, a mostrar el Imperio , sus conquistas y logros al mundo, y es ésta característica la que vemos en todas sus creaciones artísticas, que no son más que creaciones utilitarias, con un fin también decorativo y conmemorativo para engrandecer al imperio. Es por esto que son considerados monumentos artísticos, por su significado y obviedad, todas las construcciones en las ciudades romanas, tanto en el foro romano como en el templo existen vestigios de su forma de comunicar y exaltar las hazañas del emperador. Hausser en su "Historia Social de la literatura y el Arte", define con claridad:
"...La imagen lo es todo: noticia informativa, artículo de fondo, instrumento de propaganda, cartelón, revista ilustrada, crónica en imágenes, película de dibujos, noticiario cinematográfico y film dramático en una pieza. En esta afición a las imágenes se manifiesta, además del gusto por la anécdota, además del interés por la noticia auténtica, por la testificación, por el documento, una curiosidad primitiva e insaciable, un gusto infantil por todo lo que es imagen. Todos estos cuadros son hojas de un libro de imágenes para personas mayores; a veces, como en las espirales ascendentes de la Columna de Trajano, están sacadas de un “libro de santos enrollable”, que transmite la impresión de la continuidad de los sucesos y que aspira a ser un sustituto de lo que hoy entendemos por una película. Hay, sin duda, algo muy tosco y esencialmente inartístico en el deseo que tratan de satisfacer estas pinturas y relieves. Es cosa extraordinariamente ingenua la pretensión de experimentarlo todo, de verlo todo con los propios ojos, como si uno mismo estuviera presente, y es muy primitivo no querer recibir nada de segunda mano, en aquella forma traslaticia en que las épocas más desarrolladas artísticamente ven precisamente la esencia del arte. "

 La columna de Trajano

-->La asimilación romana de las formas helenísticas pasa por utilizar los órdenes establecidos por los griegos. Sin embargo los romanos no son meros imitadores sino que transforman y completan los elementos para que encajen mejor con su estilo y por este motivo modifican y amplían. Los romanos no se caracterizan tanto por ser descubridores como inventores. Ellos no descubren la argamasa (especie de cemento de la época) que ya conocían los etruscos, ni los ladrillos o bóvedas que ya eran utilizados anteriormente en Mesopotamia, sin embargo tienen un gran sentido práctico que les lleva a sacar partido de aquellos conocimientos propios o ajenos y explotarlos en su beneficio. 
La arquitectura consiste en la creación de un volumen para ser habitado de forma que su espacio interior es el propio de esta arte. Según esta característica el edificio griego se debe considerar más como escultura ya que suelen ser más vistosos desde fuera; de hecho el templo griego no estaba pensado para acceder masivamente a él sino para rodearle siguiendo una ruta procesional. Para los romanos el templo es para ir a adorar a los dioses, reunirse y también lugar de culto al emperador, por esto es el espacio interior el que mas interesa, y lo destacan construyendo de manera que sea mas amplio.

 El Panteón de Agripa

-->Como se dijo anteriormente, los antiguos romanos tuvieron desde sus orígenes una fuerte influencia de la cultura etrusca y de la griega de las que tomaron algunos aspectos. Respecto al retrato, la escultura griega comenzó la retratística en el S. IV a.C., si bien idealizando a los personajes, y los etruscos practicaban desde tiempos antiguos el retrato funerario para recuerdo de los antepasados. Los romanos, que ya venían haciendo máscaras de cera de los parientes difuntos para honrar su memoria, adoptaron el retrato pero representando inicialmente a los personajes de forma naturalista y evitando toda idealización del retratado. Al imponerse en el Imperio la costumbre de representar al Emperador (así como a los miembros de su familia) y enviar a las provincias copias de dichos retratos, se pasó por épocas en las que el naturalismo se resintió a costa de la idealización. 

 
-->El desarrollo del retrato individual es generalmente considerado una de las principales realizaciones del arte romano. 

Las Obras Públicas 

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Entre los diversos proyectos de construcciones públicas de los romanos, la red de puentes y calzadas que facilitaron la comunicación a través de todo el imperio y los acueductos que traían el agua a las ciudades desde los manantiales cercanos, son los más extraordinarios.




Los Etruscos

Antes de introducirnos en el arte romano, no podemos dejar de mencionar el arte etrusco, ya que aunque fue una civilización que no alcanzó a formarse, su estilo artistico propio influenció de manera notoria el arte y la arquitectura romanas.

Los etruscos se ubicaron entre los cursos de los ríos Arno y Tiber, en el año 550 a.C. Crearon en Italia la más importante de las culturas anteriores a la romana y fue el único pueblo que creó una civilización y un arte evolucionado y bien determinado. Etruria fue siempre un pueblo marítimo, dedicado intensamente al comercio, especialmente con el Oriente; esto explica el nexo cultural que le une a Grecia durante todo el curso de su historia. Durante los dos siglos siguientes, fueron cayendo en poder de los romanos, una a una, las grandes ciudades etruscas. Finalmente, en el último siglo de la república romana, año 82 a.C. el pueblo etrusco no tardó en romanizarse.
Las distintas tendencias artísticas que abarcaron desde la época del siglo VII, VI, V, en adelante, se influenciaron unas a otras debido a las conquistas y al comercio. Por ejemplo, el arte de los etruscos fue muy dependiente del arte griego, influenciado por el arte jónico del Asia Menor, por el arte de Corinto y del Ática y finalmente por el arte helenístico. Podemos decir entonces que las tendencias que marcaron el arte etrusco son dos: la asiática y la griega. Como civilización, aunque su estilo era muy original, tuvieron la desgracia “de no haber tenido nunca tiempo de formarse”. 
Todas estas facetas artísticas griegas le suministraron fórmulas fructíferas, en especial por lo que respecta a la arquitectura, cerámica y artes plásticas. Pero sus características creativas que se manifiestan por la vivacidad del color y su gusto por la estilización, fueron inconfundibles. El arte etrusco era instintivo y dramático, fundamentalmente popular y artesanal con un efecto rápido de improvisación.
El arte etrusco es un arte dulce, feroz y dramático. Los etruscos son considerados un pueblo misterioso. Debido a que uno de los rasgos característicos de su civilización, fue su esencial preocupación por el más allá. Esto se refleja en la temática de sus frescos que evocan las danzas, los banquetes funerarios y todo lo dispuesto por la familia del difunto. El etrusco teme a sus dioses, misteriosos y secretos, y teme por tanto a la muerte. Su defensa consiste en hacer ver que no ha muerto, que sigue viviendo en el más allá. De ahí que el deber del artista sea, por una parte, reproducir fielmente los rasgos del difunto y, por otra, recrear en el mundo subterráneo la alegre seguridad cotidiana. Por lo tanto, podemos decir que el arte etrusco es esencialmente un arte aplicado (o práctico) y conserva a través de su desarrollo un carácter artesanal y decorativo. 
Etapas
Fase orientalizante s. VII-VI a.C.
Época arcaica s. VI-V a.C.
Época clásica s. V-IV a. C.
Época helenística s. lV-II a. C.
La fase de mayor esplendor es en el siglo VI a.C.

Al citar a Elie Fauré,  nos dice sobre los etruscos:

“Etruria, a la par que educadora de Roma, fue la etapa intermediaria de la civilización en su marcha hacia el Oeste.  Los anales materiales de la República romana nos informan tal vez mejor sobre el genio etrusco que sobre el de sus fundadores.  La bóveda, importada de Asia por los pelasgos y llevada a la Grecia primitiva por la descendencia egea de éstos, fue traída a Roma por su descendencia itálica.  La Cloaca Máxima  de Roma es obra de ingenieros etruscos y constituye el intestino de la ciudad, la víscera orgánica en torno a la cual habrá de instalarse su profunda materialidad, para crecer paulatinamente y proyectar sus brazos de piedra sobre la totalidad del mundo antiguo.  Desde el siglo Vl, el etrusco no se conforma ya con donar a Roma su religión y su ciencia augural.  Abre también alcantarillas, edifica templos, eleva las primeras estatuas y fragua las armas con que  Roma ha de esclavizarlo.  Funde el bronce, y esos bronces ostentan una áspera fuerza, encauzada totalmente hacia la mas intransigente expresión, rugosa y entera como la de esfuerzo hermano al suyo.  De hecho, las más originales manifestaciones de su arte tienen siempre algo de heleno y sin duda, por su mediación, de Asiria y de Egipto.”
La arquitectura etrusca
Los etruscos no conocían el mármol y no utilizaban la piedra en la construcción de sus viviendas. Estas eran de materiales más frágiles y de fácil deterioro como la madera y el barro crudo o cocido, los utilizaban porque eran más moldeables. La piedra se reservó para las tumbas y construcciones militares. Es por esto que lo que pervive de la arquitectura de este pueblo son documentos de las construcciones sepulcrales, y algunos lienzos de fortificaciones destinadas a proteger las ciudades.

Las tumbas eran excavadas a subsuelo y cubiertas en lo alto por una especie de cúpula


 La decoración de las cámaras funerarias etruscas revela la convicción de que el espíritu del difunto continúa sobreviviendo de algún modo después de la muerte.



Los deudos tratan de reproducir en el sepulcro el mismo ambiente del que el difunto gozaba en vida.  Escenas de banquetes, fiestas y danzas se observan en los frescos de la pared del fondo de las tumbas.


Los templos eran construidos en madera, enriquecidos con revestimientos y esculturas de bulto y en relieve realizadas en terracota, entre las que se destacan las Antefijas, (cabeza insertada en el centro de una aureóla o conchilla)

A diferencia de los griegos, el edificio se erguía sobre un alto podio. 


 La columna etrusca, llamada columna Toscana, se caracteriza por su fuste liso, base redonda y un capitel equino chato y abultado.


Lo que marca la diferencia fundamental entre los etruscos y los griegos es la introducción del arco para sustituir las pilastras y el arquitrabe.  Esta novedad arquitectónica se transmite a la arquitectura romana.
  
La Escultura etrusca
El genio etrusco se manifestó especialmente en los pequeños objetos.  Hábiles en la orfebrería, técnica del grabado y la granulación (reducir el oro a bolas infinitesimales y soldarlas una a una) produjeron joyas exquisitas y espléndidos espejos de bronce.  


La influencia del arte griego también se manifiesta en los relieves de los sarcófagos, cuya temática es inspirada también por las leyendas de la mitología griega.  Frecuente son las aventuras de los héroes homéricos en la temática de decoración de los sarcófagos. 
Gracias a la riqueza de los yacimientos, hierro, estaño y cobre, la metalurgia en Etruria fue la más intensa del Mediterráneo central.  Los etruscos fueron excelsos broncistas.
La loba capitolina, admirable bronce etrusco, fue llevada a Roma y considerada símbolo de la ciudad. Los gemelos Romulo y Remo son obra renacentista muy posterior.
La cabeza de muchacho,  es de bronce, y prueba de forma concluyente, que el retrato etrusco no es simple copia del griego, sino una creación original;  extraña mezcla de serenidad y pasión, directo precedente del retrato romano.
Las estatuillas votivas de bronce son muy numerosas en los santuarios etruscos, presentan una notable deformación en el sentido de la longitud.  Da a la figura humana un aspecto de pilar delgado y termina, con efecto surrealista, en una cabeza diminuta.
Los sarcófagos de terracota con los difuntos reclinados sobre su cobertura son la creación más típica del arte etrusco.  El difunto junto a su mujer, disfrutaba de una festividad.  En la sociedad etrusca, la mujer vivía en un plano de igualdad con el marido y compartía con él los banquetes y ceremonias.
 La influencia del arte griego también se manifiesta en los relieves de los sarcófagos, cuya temática es inspirada también por las leyendas de la mitología griega.  Frecuente son las aventuras de los héroes homéricos en la temática de decoración de los sarcófagos.
La Pintura etrusca
 En la pintura, el genio etrusco se expresó de forma más libre y atrevida.  En el mundo de los muertos la alegría de vivir surge como un caudal impetuoso.  Una vitalidad que pareciera que nace de profundidades que nos han sido negadas.
La técnica pictórica era la clásica del fresco.  Sobre una capa de revoque se dibujaba el contorno de las figuras, rellenadas luego con colores simples, pero de tonos brillantes y agradables.  Se nota una evidente inspiración griega, la diferencia la marcan las formas de la anatomía del modelo que muestra una clara indiferencia ante la exactitud y perfección de las proporciones y el realismo de los géneros del mundo griego.
Era muy común, el decorar con frescos las paredes de las tumbas, para que el difunto pudiera reencontrarse en el más allá con los momentos y aspectos más agradables y acostumbrados de las actividades que desarrollara en vida:  los banquetes, los juegos, las danzas, los deportes y, más raramente, escenas religiosas y mitológicas.
Los frescos de las tumbas conllevan una fantasía orientalizante.  Con plantas y animales extraños, figuras estilizadas y pintadas con contrastes crudos de colores,  atmósferas de ensueño y líneas graciosas o también purísimas.
Como vemos, el arte etrusco es influenciado por los estilos artísticos de Grecia y el Oriente,  como así, el estilo etrusco entrega con sus geniales creaciones tanto en la escultura como en la arquitectura,  un legado muy importante a los romanos.  Para terminar, citamos a Fauré:
“A la larga, de no haber conseguido Roma aplastar su germen, el genio etrusco hubiera acabado probablemente por aprovechar el ocaso de Grecia para realizarse a sí mismo al contacto con su tierra.  Tierra áspera, hacha de bosques, de torrentes y de montañas, aunque muy dibujada y definida. Pero el campesino de Etruria, encorvado sobre el surco o con la visión continuamente limitada por las colinas, no disponía del libre horizonte abierto ante el habitante de Grecia, traficante por los golfos e islas o pastor en las alturas.  De ahí que, en el arte etrusco, haya siempre un elemento fúnebre, violento y amargo.
Reina el sacerdote. Las formas se confinan en las tumbas. Las escultura de los sarcófagos, dos extrañas figuras, con la parte inferior del cuerpo quebrada y la superior hermética y sonriente, que se incorporan a medias, con la rigidez y la expresión mecánica de todos los arcaísmos; los frescos de las cámaras funerarias, que relatan sacrificios y degollaciones; todo, en fin, es fanático, atormentado y supersticioso. El mito y la técnica provienen frecuentemente de Grecia. Pero todo parece más cerca del infierno que los primitivos de Pisa pintarán, veinte siglos después, sobre los muros de su camposanto, que de las armonías de Zeuxis. El genio toscano se vislumbra ya en estas formas singulares, excesivamente alargadas, un tanto enfermizas y en donde ni el vigor ni la elegancia de la raza alcanzan a vencer su inquieto misticismo. Brota de ellas, sin embargo, una extraña energía, una vida misteriosa. Estos frescos sombríos parecen sombras fijadas en un muro. Se revela en ellos un genio decorativo pavoroso, un equilibrio constantemente perseguido y que se diría estilizado por la simetría aparente de los gestos rituales, del vuelo de los pájaros, de las ramas, las hojas y las flores. Algo semejante a una danza cogida al vuelo en el más fugaz de sus ritmos.”
 

el maestro Adolfo Couve Rioseco

Pintor y escritor chileno. Nace en Valparaíso el 28 de marzo de 1940 y muere en Cartagena el 11 de marzo de 1998.



Detesto lo anecdótico y me carga la “imaginación”. 
No la he ocupado nunca. Si la ocupara podría hacer una novela al mes, pero no me interesan las novelas que consisten en andar destapando los techos de las casas para mirar lo que está pasando adentro. 
Esos son folletines, vida privada, escándalo. 
Un artista jamás hace eso, porque si yo me pongo a destapar los techos voy a encontrar un público que lee por curiosidad y no por la aventura del lenguaje


Couve se desarrolló como pintor intimista, como un realista nostálgico, cercano al naturalismo de los post-impresionistas y la vanguardia.
Realizó sus estudios primarios y secundarios en el colegio San Ignacio y sus estudios artísticos en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile, donde fue discípulo de Pablo Burchard. Además, realizó estudios en l’Ecole des Beaux Arts de París (1962-1963) y en The Arts Student League en Nueva York.     
Su labor docente se extendió desde 1964 hasta el día de su muerte, siendo profesor de Pintura e Historia del Arte en la Facultad de Arte de la Universidad de Chile, donde también fue profesor de Estética e Historia del Arte. Además fue Profesor Asistente de Augusto Eguiluz y Profesor de la Escuela de Arte de la Universidad Católica de Chile.
A pesar del reconocido talento plástico de este artista, desde 1971 hasta 1983, abandonó la pintura para dedicarse a la literatura y transformarse en escritor.
A partir del año 1983 retomó nuevamente la pintura, pero sin dejar de lado las letras, de modo que desarrolló ambas actividades.
Los últimos 12 años de su vida los vivió en Cartagena, uno de los lugares que más amaba el artista y que fueron la inspiración de sus últimas telas y textos.


Trayectoria
A través de sus paisajes, retratos, naturalezas muertas y figuras humanas, el artista buscó captar el momento fugaz, el instante, utilizando un lenguaje plástico muy natural, un expresionismo sensorial que se nutrió de la relación absolutamente directa del artista, con el objeto o tema de la obra.
Couve se apropió de pequeños instantes, de simples momentos e intentó hacer de ellos temas universales. El mismo  aclara que el pintor realista no copia la realidad, sino que la traduce con una actitud mística, absolutamente conciente de la muerte y con una necesidad de aferrarse a lo que ve.
Esta concepción más bien filosófica de la pintura refleja la actitud y sentimiento del artista frente al mundo, al arte y la vida. De este modo, en sus telas el tema se muestra como un pretexto para volcar, a través de su propia carga emotiva, la visión sensorial e intuitiva del modelo escogido.


Aportes
Entre premios y becas que obtuvo, destacan: Beca Escuela de Bellas Artes de París, Francia (1962); Tercer Premio, Salón Oficial, Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago (1963); Segundo Premio, Salón Oficial, Museo de Arte Contemporáneo de Santiago (1966); Premio Mérito, Concurso CRAV, Santiago (1967); Primer Premio, Concurso Acero del Pacífico CAP, Museo de Arte Contemporáneo de Santiago (1967); Premio de la Crítica 1989, especialidad Literatura, Círculo de Críticos de Arte de Valparaíso por su libro "La copia de yeso" (1989). 
     

Además de la labor académica que realizaba con la mencionada pasión, Couve incursionó en la literatura; en diversas novelas desarrolló sus teorías sobre el arte, a la vez que encontraba otra posibilidad de expresión para su particular poética.
En el área de la literatura publicó los siguientes títulos: Alamiro (1965); En los desordenes de junio (1974); El Picadero (1974); Tren de cuerda (1976); La Lección de pintura (1979); El Pasaje (1989); La copia de yeso (1989); El cumpleaños del Sr. Belande (1991); Balneario (1993); La comedia del arte (1995); Cuarteto de infancia (1997) y Cuando pienso en mi falta de cabeza (editado de forma póstuma en 2000). Como escritor perteneció a la Generación del 68 junto a Skármeta, Wacquez y Carlos Cerda, entre otros.
Adolfo Couve fue un importante profesor de Historia del Arte y de Estética en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, que se desempeñó en ese cargo por muchos años, logrando, con el enérgico discurso de sus cátedras, marcar sustancialmente a varias generaciones de artistas e historiadores del arte. Sus clases, cortas pero intensas, versaban sobre las cualidades transformadoras de la obra de Cézanne, el manifiesto sobre el claroscuro reflejado en  'La Ronda Nocturna' de Rembrandt o la maravilla pictórica de alta complejidad barroca de 'Las Meninas', de Velázquez.


La Obra de Couve


Couve utiliza el óleo sobre tela como principal técnica, y desarrolla tres géneros:  el retrato, bodegones y paisajes, principalmente playas de Cartagena.
Sus pinturas se constituyen en torno a la sencillez: con trazos rápidos de gesto único, representa pocos objetos en la tela, dejando amplios espacios vacíos.  El tema aparentemente conciso; deja notar que es sólo la excusa del pintor,  para volcar su necesidad de expresar algo a través de su pintura, ese algo supuesto, hace una patente demostración de la verdad de la obra de Couve.



Joven leyendo (1972)


Lo fundamental para él, es la pintura que se piensa a si misma, por lo tanto, Couve evade los detalles de los paisajes o personas al pintarlas esencialmente en lo que se refiere a juegos de luces y sombras. La perspectiva clásica no es importante, emergen el color y la textura tal como brotan de él las pinceladas. El cuadro muchas veces muestra el blanco del lienzo en espacios en que el pintor simplemente no quiso aplicar pasta. La espontaneidad de su trazo es asi, la pintura es un artificio.



Naturaleza muerta con tintero rojo


La economía que yo persigo en el lenguaje es para que salga una cosa fome, 
porque lo fome para mí es lo entretenido. 
Está todo saturado de entretención. Veo una película entretenida y al tiro me aburro, pero si aparece por ejemplo una señora de clase media preparando sánguches en la televisión, ahí me enchufo. 
Donde no pasa nada, pasa todo; no pasa nada, pero pasa todo lo mío. 
Valoro a las personas sobre las que no se sabe nada; a las personas que pasearon por la terraza de Cartagena el año 30 con un hijo de la mano y no fueron para ninguna parte; a los que ocuparon piezas en las residenciales, que abrieron los cajones y se fueron.



Sin título





Couve era un hombre abandonado a la sencillez, sus ropas y su andar eran desgastados, y no se debía al azar, él lo sabía, y asi era el. Paso a citar a Valentina Schuze, que dice de Couve: "El artista relaciona la experiencia del arte y la belleza con el espectáculo indescriptible del entorno natural, que, a través de la simpleza de sus líneas, sostiene y posibilita la vida del hombre, tal cual como el arte sostiene y posibilita la expresión sensible e inestable del trazo del pintor en la dicción de la apariencia. Cualidades explícitas del signo estético Couveano, donde la presencia lingüística y la infinitud del sujeto anónimo, desaparecido e inmortalizado por la producción artística, se conjugan comoinscripción de belleza. "
Cristian Warnken pregunta a Adolfo Couve en su última entrevista:




¿Por qué para ti la belleza está en lo deteriorado?
No sé, pero ahí está- es que no sabemos lo que es la belleza, la belleza es esquiva, yo sé donde no está. ¿Dónde no está? No está en los malls, ni en el fútbol, ni en las teleseries, ni en lo brillante, ni en el arribismo, ni en la gente que corta los árboles y no respeta la naturaleza.
¿Por qué?
Porque cuando una cosa es bella... Es lo mismo decir mar que decir pirámide, es lo mismo decir árbol que madonna de Rafael. Esos son artistas extraordinarios que han podido poner en la lista de lo que existe lo que no existía y que la naturaleza necesitaba. ...Que la naturaleza del hombre necesitaba para retener la infinita existencia del Cosmos en su propia existencia, en la producción artística devenida obra insigne y contemplada a lo largo del tiempo.


En cuánto a la literatura de Couve, no se aleja de lo que era la pintura para él.  El arte de Couve detestaba la anécdota, y esto se aplica a su obra literaria, donde la sencillez de los personajes confirman la idea de belleza que este artista quiso siempre entregarnos.


A continuación les dejo un enlace  del proyecto patrimonio, donde pueden leer esbozos de su obra literaria, y las entrevistas que se le hicieron.


Quizas el nunca lo supo, o no quiso saberlo, pero su pintura nos deja un inmenso legado y una lección de sencillez,  logró a través de la sencillez embestir sus telas de una pulcritud insuperables.  La soledad de sus personajes revelan un poco su propia soledad, los colores son muy limpios y puros.  Poca pasta, como él tanto nos decía, "...la luz se empasta, la sombra no"..  rígido en su técnica, pero el resultado es muy cálido y lo ménos rígido.  Couve era un  artista, tanto en su literatura como en su pintura, no pudo o no era su tiempo el superar o igualar a los renacentistas ni barrocos, pero lo que su pintura nos muestra  es muy bello y refleja lo que él era como artista.  Un gran artista.